DIETA PARA DIABETES, HIPERTENSION E HIPERCOLESTEROLEMIA por D Martin Jacobi Vera y Monica Passini

DIETA PARA DIABETES, HIPERTENSION E HIPERCOLESTEROLEMIA

Estudio confirma que nunca es tarde para empezar una dieta

— Aunque hace tiempo se sabe que los animales de laboratorio viven más con una dieta baja en calorías, ahora un estudio sugiere que el modificar la dieta incluso en una mediana edad puede mejorar la salud e incrementar la longevidad. Un estudio sobre la dieta y la vida aparecido en la revista Science sólo fue realizado en moscas de la fruta de laboratorio, pero algunos de sus efectos podrían ser válidos para los mamíferos, tal vez incluso para los seres humanos, afirmaron los científicos.

En la investigación, los científicos británicos compararon los efectos de diferentes dietas restringidas en calorías sobre la mortalidad de las moscas de la fruta. Entre los resultados hallados, se encontró que este tipo de moscas con dietas restringidas vivían unos 90 días, el doble que las alimentadas con una dieta normal.

Pero los investigadores también hallaron que cuando a las moscas de la fruta que recibían una alimentación abundante se les modificaba la dieta en una edad madura -del día 14 al 22 de vida- a dietas más frugales, entonces los insectos cambiaban del patrón más breve de vida de las sobrealimentadas al patrón de las moscas que viven más, las cuales habían tenido una dieta restringida toda su vida.

El mensaje del estudio para el público en general, dijo Linda Partridge, del University College de Londres, es que nunca es demasiado tarde para mejorar la salud al adoptar hábitos alimenticios adecuados.

“Si esto funciona en seres humanos, entonces significa que desde el momento en que una persona comienza con una dieta restringida tendrá los mismos efectos (positivos) que los individuos de la misma edad que siempre se alimentaron con esa dieta”, dijo. “Sus perspectivas de supervivencia serán las mismas”. Partridge afirmó que aunque nunca se han demostrado en seres humanos los efectos prolongadores de la vida de las raciones reducidas de alimentos, se ha visto en monos, ratones, ratas y moscas de la fruta que las restricciones en la dieta producen vidas más largas.

“No hay razón para suponer que no sería aplicable de igual forma en seres humanos”, concluyó. “Actualmente se realizan estudios de restricción de dieta con monos, y todos los indicios son similares (que con ratones, ratas y moscas de la fruta)”. James R. Carey, un investigador de la Universidad de California, de su plantel en Davis, que estudia la biología del envejecimiento, dijo que el estudio de Partridge es “importante para el campo de investigación”, pero no proporciona respuestas finales sobre los verdaderos efectos de las dietas restringidas

 

 

DIABETES – DIETAS RECETAS – 

Lista de alimentos para diabéticos para elaborar los platos de comida

Teniendo en cuenta el cuidado que debe tener la persona que padece diabetes le resulta imprescindible contar con una lista de alimentos siempre presente para que a partir de ella pueda elaborar las distintas recetas saladas, dulces.

Siguiendo una lista de alimentos de una lista de ejemplo puedes ingerir:
Leche y todos sus derivados desnatados.
Los huevos se distribuyen de a dos o tres por semana y las claras puedes ingerir cuantas desees, ya que son de ingesta libre.
Los vegetales del tipo “A” son también libres para ser ingeridos en las proporciones y frecuencia que lo desees. Estos son: hinojo, repollitos de Bruselas, repollo, brócoli, pimientos, radicheta, coliflor, escarola, berro, tomate, espinaca, zapallitos, berenjena, apio, espárragos y lechuga.
Los vegetales del tipo “B” deben ser incluidos todos los días en una proporción de un plato hondo. Estos son: zapallo, palmitos, zanahoria, remolacha, cebolla chaucha, arvejas frescas y alcaucil.
Los vegetales del tipo “C” son un reemplazo de los cereales y las pastas y deben ser incluidos hasta tres veces a la semana en un plato mediano. Estos son: choclo, batata y patata.
Los cereales son considerados los fideos secos, los fideos al huevo o de sémola, las pastas frescas (pueden ser rellenas), la harina de maíz, el arroz, la fécula de maíz y la harina de trigo.
Las frutas son consideradas todas con una distribución de tres a la semana. Estas son las ciruelas, damascos, mandarina, naranja, limón, kiwi, melón, manzana, sandía, quinoto, pera, durazno, uvas e higo. Las bananas pueden ser ingeridas dos veces a la semana.
La gelatina puede ingerirse sola o con trozos de frutas.
El pan puede ser de salvado o blanco fresco o tostado.
Las galletas deben ser de agua en una proporción de 10 en reemplazo de dos rebanadas de pan al día.
Los dulces: la mermelada dietética en una proporción de dos cucharaditas por día.
Manteca y margarina untable con moderación con las pastas o para untar.
Las bebidas: las gaseosas dietéticas, el agua corriente, agua mineral, soda y jugos dietéticos o frutas exprimidas.
Las infusiones y los condimentos son todos permitidos.
Con toda esta lista de alimentos para diabéticos es posible elaborar cualquier tipo de comida respetando la ingesta y la distribución.

La dieta para diabetes tipo 2 para controlar la glucosa en sangre

Teniendo en cuenta que las personas que desarrollan diabetes del tipo 2 por lo general presentan sobre peso es necesario hacer hincapié en una dieta controlando las calorías aportadas por los alimentos. De hecho al bajar de peso se observa una disminución del nivel de glucosa en sangre.
Por lo tanto el tipo de comida para diabéticos del tipo 2 debe orientarse a los alimentos desnatados con respecto a la leche y todos sus derivados.
Si bien la dieta del diabético actualmente es muy variada debe mantenerse alejado de la cocción de los alimentos fritos, en su lugar es preferible la cocción a horno, al a plancha o a la parrilla.Los diabéticos pueden comer toda clase de vegetales clasificados como A, los cuales son de ingesta libre, es decir que es posible que formen parte del menú diario, mientras que los vegetales clasificados como del tipo B son obligatorios para ser incluidos en las dos comidas principales, ya que son las verduras que ayudarán a bajar el nivel de azúcar en sangre.
En cuanto a las carnes ya sea de ternera, de pollo, pavo o pescado es obligatoria como proteínas en una proporción pequeña en las dos comidas principales cocinadas al horno, a la parrilla o a la plancha.
Los diabéticos pueden tener una alimentación sana distribuyendo las comidas en pequeñas porciones con seis ingestas diarias, considerando el desayuno, el almuerzo, la merienda, la cena y dos colaciones, una entre el desayuno y el almuerzo y la otra entre la merienda y la cena.

Lista de alimentos para diabéticos para elaborar los platos de comida

Teniendo en cuenta el cuidado que debe tener la persona que padece diabetes le resulta imprescindible contar con una lista de alimentos siempre presente para que a partir de ella pueda elaborar las distintas recetas saladas, dulces y aún

Siguiendo una lista de alimentos de una lista de ejemplo puedes ingerir:
Leche y todos sus derivados desnatados.
Los huevos se distribuyen de a dos o tres por semana y las claras puedes ingerir cuantas desees, ya que son de ingesta libre.
Los vegetales del tipo “A” son también libres para ser ingeridos en las proporciones y frecuencia que lo desees. Estos son: hinojo, repollitos de Bruselas, repollo, brócoli, pimientos, radicheta, coliflor, escarola, berro, tomate, espinaca, zapallitos, berenjena, apio, espárragos y lechuga.
Los vegetales del tipo “B” deben ser incluidos todos los días en una proporción de un plato hondo. Estos son: zapallo, palmitos, zanahoria, remolacha, cebolla chaucha, arvejas frescas y alcaucil.
Los vegetales del tipo “C” son un reemplazo de los cereales y las pastas y deben ser incluidos hasta tres veces a la semana en un plato mediano. Estos son: choclo, batata y patata.
Los cereales son considerados los fideos secos, los fideos al huevo o de sémola, las pastas frescas (pueden ser rellenas), la harina de maíz, el arroz, la fécula de maíz y la harina de trigo.
Las frutas son consideradas todas con una distribución de tres a la semana. Estas son las ciruelas, damascos, mandarina, naranja, limón, kiwi, melón, manzana, sandía, quinoto, pera, durazno, uvas e higo. Las bananas pueden ser ingeridas dos veces a la semana.
La gelatina puede ingerirse sola o con trozos de frutas.
El pan puede ser de salvado o blanco fresco o tostado.
Las galletas deben ser de agua en una proporción de 10 en reemplazo de dos rebanadas de pan al día.
Los dulces: la mermelada dietética en una proporción de dos cucharaditas por día.
Manteca y margarina untable con moderación con las pastas o para untar.
Las bebidas: las gaseosas dietéticas, el agua corriente, agua mineral, soda y jugos dietéticos o frutas exprimidas.
Las infusiones y los condimentos son todos permitidos.
Con toda esta lista de alimentos para diabéticos es posible elaborar cualquier tipo de comida respetando la ingesta y la distribución,

Consejos para hacer una dieta paciente diabético

 

Una dieta paciente diabético necesita de consejos porque de su alimentación va a depender que pueda observar un buen control de su nivel de glucosa en la sangre. Ambos tipos de diabetes ya sea la tipo 2, llamada Millitus y no insulinodependiente como la tipo 1 insulinodependiente, la buena alimentación cumple la función de mantener el equilibrio entre el alimento consumido y la dosis de insulina.

Como preparar jugos para diabéticos

 

Preparar jugos para diabéticos considerando la importancia de las verduras en su alimentación es de gran utilidad su agregado para mantener nivelada la glucosa en la sangre además de tratarse de nutrientes esenciales en cualquier dieta saludable. Pero en el caso de la diabetes es primordial su inclusión para que el paciente pueda gozar de una mejor calidad de vida.

Qué comer en un desayuno para diabéticos

Para preparar un desayuno para diabéticos precisamente es necesario saber qué comer, cuales son para diabetes alimentos recomendados y asimismo los alimentos prohibidos y limitados.

Diabetes alimentos recomendados para una dieta sana

 

Conocer para la diabetes alimentos recomendados te llevará a hacer una dieta sana. Podría decirse que este plan de alimentación se orienta a una comida para diabético, pero que no difiere demasiado a una dieta saludable para una persona sana con las consideraciones necesarias en función de que el nivel de glucosa en la sangre no aumente ni descienda. Ambas circunstancias interfieren en la buena calidad de vida.

Consejos para una dieta diabéticos hipertensos

 

Si estás buscando consejos para una dieta diabéticos hipertensos significa que además de diagnosticarte diabetes estás padeciendo presión arterial alta. Son dos enfermedades que puedes controlar en principio conociendo el alimento para diabéticos para poder tener una mejor calidad de vida y agregar a esa alimentación todo lo necesario para nivelar la presión arterial.

Diabéticos alimentos prohibidos para una dieta saludable

 

En una dieta saludable para diabéticos, los alimentos prohibidos deben ser conocidos porque como debes saber del plan de comidas para diabetes que lleves en tu vida cotidiana va a depender el éxito que obtengas en tu tratamiento.

Plan de comidas para diabetes

El plan de comidas para diabetes no solo tiene que ver con los alimentos en sí sino también con la distribución de los mismos en el plato y a lo largo del día con el único fin de controlar el nivel de glucosa en la sangre en pos de evitar las complicaciones derivadas en las neuropatías diabéticas.

Los trastornos de las neuropatías diabéticas

Los trastornos de las neuropatías diabéticas tienen que ver con el daño ocasionado en los nervios periféricos. Estos nervios son periféricos del sistema nervioso central conformado por el cerebro, la médula espinal y el cerebelo, por fuera de estos tres órganos se considera el sistema periférico nervioso.

Cuál es el alimento para diabetes más conveniente

La persona diabética debe saber a cerca del alimento más conveniente porque más allá del tratamiento que le ha prescripto su médico diabetólogo con inyecciones de insulina o medicación oral, la alimentación cumple un papel fundamental y es necesario contar con una buena información. De hecho las verduras para diabéticos es el alimento primordial para mantener el buen nivel de glucosa en la sangre.

Las verduras para diabéticos es el alimento primordial para mantener el nivel de glucosa en la sangre

 

Las verduras para diabéticos para mantener el nivel de glucosa en la sangre son necesarias porque a partir de ellas se adquieren fibras, sales minerales y vitaminas, con lo cual al incluirlas en la alimentación para diabéticos se logra el aporte de nutrientes esenciales con pocas calorías.

DIETA HIPERTENSOS

Si tienes hipertensión, o conoces a alguien que la padezca, debes saber que con una dieta apropiada y con ejercicios se puede llegar a evitar la farmacoterapia. A continuación, una guía completísima para reducir el nivel de sodio en tu sangre

Las enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos son la primer causa de muerte en el mundo. Las personas con hipertensión, o presión arterial elevada, son más propensas a desarrollar estas enfermedades. Es por eso que disminuir una presión sanguínea elevada es de vital importancia. En la mayoría de los casos la hipertensión no puede ser curada. Sin embargo, puede ser manejada con éxito a partir de cambios en el estilo de vida y/o con medicación. La reducción de la cantidad de sodio en la dieta, por sí misma, puede hacer que los niveles de presión sanguínea bajen e, incluso, vuelvan a los parámetros normales. Con la apropiada selección de los alimentos, una dieta tendiente a elevar la presión arterial puede ser modificada y equilibrar la incorporación de nutrientes, vitaminas y minerales.

¿Cuánto sodio consumes? El sodio, por supuesto, es esencial para una buena salud. Mientras que la mayoría de los americanos consumen un promedio de 4000 a 6000 mg iarios, el límite diario recomendado para el público general no debe superar los 2400 mg.  Alguien con presión arterial elevada, en primer lugar, debe consultar a un doctor para ver cuánto sodio debería consumir a diario. Como referencia, en cualquier caso, 2000 a 3000 mg (de 2 a 3 gramos) serán suficientes.

La primera, y más importante, fuente de sodio en todas las dietas es la sal; que es uno de los dos minerales que la componen (el otro es el cloruro). Una cucharadita de té contiene 2300 mg de sodio, es decir, una ración diaria entera.

No obstante, el sodio no se encuentra sólo en la sal; también está “escondido” en muchas otras comidas que forman parte de la dieta, principalmente en alimentos procesados o envasados. Los envases de los alimentos suelen hacer referencia a la cantidad de sodio contenida en el interior del producto.

Esta es una información que, en muchos países, las empresas deben incluir obligatoriamente en sus packagings. Sin embargo, muchas personas no entienden lo que significan estas especificaciones. Apréndelo a continuación:

  • “Bajo sodio” significa que la comida tiene 140 mg o menos de sodio por porción.
  • “Muy bajo sodio” significa que la comida tiene 35 mg o menos de sodio por porción.
  • “Libre de sal” o “Sin sal” significa que la comida tiene 5 mg o menos de sodio por porción.
  • “Ligero en sodio” significa que la comida tiene al menos un 50% menos de sodio que su versión original.
  • “Reducido en sodio” significa que la comida tiene al menos un 25% menos de sodio que su versión original.

Tips para bajar la presión arterial

¿Acostumbras a leer las etiquetas de los alimentos? La mayor parte del sodio en las dietas provienen de la comida. Revisa las especificaciones de nutrición en cuanto al contenido de sodio en las etiquetas.

Elige comidas rotuladas como “Bajo sodio”, “Muy bajo sodio” o “Sin sal”, y busca los ingredientes que indiquen alto contenido de sodio.

Cualquier ingrediente que contenga la palabra sodio, como por ejemplo, fosfato disódico, glutamato monosódico (MSG), benzoato de sodio, hidróxido de sodio, nitrito de sodio, propionato de sodio, y sulfato de sodio significa que la comida tiene alto contenido de sodio. Los alimentos horneados o cocidos con polvo de hornear o levadura química también pueden ser generosos en sodio.

Por otra parte, debes limitar el consumo de comidas procesadas con alto contendido de sodio. Éstas incluyen a las carnes ahumadas y curadas, y algunas preenvasadas,  alimentos congelados y enlatados, y la mayoría de las sopas y condimentos.

Asimismo, es aconsejable sacar el salero de la mesa y hacer las comidas más sabrosas utilizando hierbas y especies. Mientras cocinas, experimenta con hierbas frescas y secas o deshidratadas, tales como cebollas, ajos, albaca, orégano, perejil, ajíes rojos y negros, romero, y polvos de cebolla y ajo. Todos estos agregan sabor sin sodio.

Si deseas sustituir la sal, deberás ser cuidadoso con el reemplazante de elijas. No todos los sustitutos de la sal están libres de sodio. Algunos contienen sodio pero en menor cantidad que una sal de mesa normal. Una vez más, el consejo es que leas las etiquetas.

En caso de que estuvieras tomando una medicación para la presión arterial, deberías consultar a tu cardiólogo sobre qué tipo de sal utilizar en las comidas.

En cualquier caso, deberás mantener tu cuerpo en un peso saludable y ejercitar regularmente. Éstos son requerimientos muy importantes para controlar la hipertensión. Si tienes sobrepeso, simplemente una modesta pérdida de peso puede significar la mejoría de tu presión arterial.

El ejercicio regular (por supuesto, con la aprobación del médico y la supervisión de un entrenador) es importante en cuanto a que ayuda a perder el peso y, luego, a mantenerlo estable. En resumen, la actividad física ayuda a controlar los niveles de presión arterial.

Tal vez, ésta sea la parte que menos te guste: debes limitar el consumo de alcohol. En muchas personas, el consumo excesivo de alcohol eleva la presión anterior. Por lo tanto, se recomienda a las personas hipertensas limitar el consumo de alcohol a no más de onza diaria. En ese sentido, a modo de referencia, recuerda que un vaso de vino tiene ocho onzas y una lata de cerveza tiene seis.

Finalmente, come una cantidad adecuada de comidas ricas en potasio. El potasio, otro mineral esencial para la buena salud, trabaja junto con el sodio para regular la presión arterial. Existen estudios que han demostrado que las personas que consumen más potasio tienen niveles de hipertensión más bajos que aquellas que consumen menos.

Las fuentes más ricas de potasio son las frutas, tales como el melón, las barreras, la sandía, las naranjas y el jugo de naranjas. Asimismo, las papas, la espinaca y el calabacín son importantes proveedores de potasio.

Nota importante: si estás tomando una medicación para la presión arterial, como puede ser un diurético, consulta a un doctor antes de utilizar sustitutos de la sal que contengan grandes cantidades de potasio.

Menú modelo

Desayuno

Almuerzo Cena
Jugo de naranja – 1/2 taza Spaghetti con salsa marinara baja en sodio – 1 1/2 taza Pechuga de pollo asada – 100 g
Harina de avena – 1 taza Ensalada verde – 1 taza Calabaza asada – 1/2 taza
Leche desnatada o descremada – 1 taza Aderezo bajo en sodio – 1 cuchara Ensalada de pasta con aderezo bajo en sodio 1/2 taza
Tostadas de harina de trigo – 2 rodajas Pan Italiano – 1 rodaja Arrollado de harina de trigo – 1 unidad
Azúcar – 1 cucharadita Manzana – 1 unidad Cóctel de duraznos – 1/2 taza
Banana – 1 unidad Jugo de Uvas – 1 taza Leche desnatada o descremada – 1/2 taza
Jugo de arándano – 1/2 taza

Esta dieta aporta lo siguiente:

Calorías 1914 Grasa 32 mg
Proteínas 76 mg Sodio 1027 mg
Carbohidratos 341 mg Potasio 3755 mg

Grupos alimenticios

  • Leches y lácteos 

Recomendados: leche, quesos bajos en sodio, yogurt.

Evitar: quesos comunes, requesón común.

Nota: elige siempre leches, yogurt y quesos bajos en grasas.

  • Vegetales

Recomendados: vegetales frescos, vegetales congelados sin salsa, jugo de tomate bajo en sodio, jugo de vegetales bajo en sodio, vegetales enlatados bajos en sodio.

Evitar: vegetales enlatados, vegetales congelados en salsa.

  • Frutas:

Recomendados: frutas frescas, frutas congeladas y enlatadas, y jugos de frutas.

Evitar: ninguno.

  • Harinas y Granos:

Recomendados: todos los granos y panes enriquecidos, galletas o bizcochos bajos en sodio, rosetas de maíz bajas en sodio, crácker.

Evitar: papas fritas, tortilla chips, pasteles.

  • Carne y substitutos de la carne:
  • Recomendados: carnes magras, frescas o congeladas, pescados, mariscos, carne de cerdo magra sin sal, atún envasado en agua, salmón enlatado sin sal agregada, nueces sin sal, semillas, manteca de maní baja en sodio, arvejas secas, habichuelas, lentejas.

Evitar: carnes curadas, carnes procesadas, carnes ahumadas, perros calientes, salchichitas, panceta, panceta canadiense.

 

DIETA ANTI COLESTEROL

Una dieta para controlar el colesterol

Reduce el riesgo cardiovascular

Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en los países desarrollados. Aunque los factores de riesgo son diversos, todos ellos tienen que ver con los malos hábitos. El tabaco, el abuso en el consumo de grasas y alcohol y el sedentarismo contribuyen al incremento del nivel de colesterol en sangre, determinantes para desarrollar problemas coronarios. Acabar con este peligro es tan fácil como poner en práctica costumbres más saludables y una dieta equilibrada. Y es que gracias a una buena alimentación, podrás mantener a raya el colesterol y mejorar tu calidad de vida.

 

El colesterol de por sí no es malo. Más bien al contrario: es una grasa presente en el flujo sanguíneo, necesaria para funciones vitales del organismo: celulares, hormonales, neuronales, digestivas… Aunque el cuerpo puede sintetizarlo por sí mismo (por eso hay personas que genéticamente son más propensas a tener el colesterol alto), también podemos adquirirlo mediante la alimentación. Cuando hay demasiado, se pega a las paredes de los vasos sanguíneos atascando la circulación (arteriosclerosis).

 

“El problema del exceso de colesterol es que sube la tensión arterial. Cuando sobra colesterol, el cuerpo tiende a guardarlo y se queda atascado”, nos aclara Elena Munar, dietista-nutricionista. Cuanto menos espacio tengan las venas y arterias, más dificultades tendrá la sangre de llegar a órganos vitales como cerebro, corazón o pulmones.

 

Se trata de un riesgo, pero silencioso. Las complicaciones de salud suelen aparecer en edad madura, por eso es tan importante prevenir desde la niñez, suministrando a los pequeños una dieta variada y sana y animándoles a practicar ejercicio físico moderado. Lo mismo vale para los mayores: aún no es tarde para cuidarte. Toma nota de algunas pautas que pueden ayudarte a controlar el colesterol alto.

 

Grasas saturadas e insaturadas

Para empezar a tomar conciencia del problema, tendrás que conocer qué tipos de grasas podemos obtener de la alimentación:

Grasas saturadas: “son las grasas malas, que se encuentran en la nata (crema de leche), la mantequilla, la repostería industrial, aceite de coco y palma (los que suelen aparecer en las etiquetas genéricamente como ‘aceites vegetales’), patés, foie gras, embutidos, fiambres, carnes grasas y semigrasa (la parte blanca que vemos) y lácteos tipo queso. Una persona con colesterol alto tiene que reducir o eliminar su consumo”, nos detalla Elena Munar.

 

Existen dos tipos de colesterol, el HDL o bueno(High Density Lipoproteine, lipoproteína de alta densidad) y el LDL o malo (Low Density Lipoproteine, lipoproteína de baja densidad). El LDL es el que presenta riesgo cardiovascular porque es el que se acumula en la sangre produciendo arteriosclerosis, mientras que el bueno o HDL, limpia las arterias del malo o LDL. Las grasas saturadas son ricas en LDL, de ahí la necesidad de consumirlas en pocas cantidades o eliminarlas si se padece hipercolesterolemia.

 

Grasas poliinsaturadas: “son los llamados omega 3 y omega 6, procedentes de pescados azules, frutos secos y aceites de semilla como maíz y girasol. Surten un efecto protector porque disminuyen la viscosidad de la sangre, pero hay que aclarar que no destruyen el colesterol. Hacen la sangre más fluida y que la tensión no suba”.

 

Grasas monoinsaturadas: “las encontramos en el aceite de oliva, el aguacate y la nuez”. Sólo éstas disminuyen la tasa de colesterol porque, al ser ricas en HDL, desatascan los vasos sanguíneos y evitan que el LDL se pegue en las arterias.

 

¿Qué son las grasas trans?

“La grasa hidrogenada o trans no es más que una grasa que el hombre se ha inventado. La industria alimentaria la añade a margarinas, bollería, fritos, precocinados… para hacer el producto más rico, jugoso, palatable, apetecible y que se conserve mejor”, nos explica Elena Munas. Esta grasa artificial se comporta en el organismo como una grasa saturada.

La experta nos ofrece un ejemplo muy gráfico. “¿Por qué el pan de molde es tan blando, tan apetecible y no se seca en dos días, como haría el pan normal? En teoría el pan no ha de tener más que agua, harina y sal, sin embargo, panes procesados, como el de molde, contiene grasas hidrogenadas en su composición para que se conserve mejor y sea más atractivo a la vista y al paladar”. De ahí la importancia de vigilar en la composición de los alimentos procesados de qué tipo son las grasas que contienen. Obviamente, las grasas trans deben desaparecer de la dieta de una persona que tenga el colesterol alto.

 

Los principales amigos del colesterol son los snacks fritos y la bollería industrial. “En el primer caso, las grasas hidrogenadas del producto se unen a un exceso de sal, que sube la tensión arterial; en el segundo, las trans se complementan con los hidratos de carbono simples o azúcares”, apunta la dietista-nutricionista. “Yo siempre recomiendo que no tengan estos productos en casa. Hay que comerlos cuando la vida nos lo imponga -como en situaciones sociales o de compromiso-, pero tener acceso diario a ellos es muy perjudicial.Son alimentos de consumo ocasional“.

 

Una recomendación más: los aceites vegetales (semillas y oliva) no tienen colesterol en crudo, pero alteran su composición en cuanto se cocinan. Por eso, generalmente, se prohíben los fritos en las dietas para controlar el colesterol. Sin embargo, a la hora de freír es mejor el de oliva porque sus grasas monoinsaturadas son más resistentes a la alteración química que produce la cocción y porque los alimentos lo absorben menos. Los aceites de maíz o girasol se oxidan fácilmente con el calor, y, aunque este fenómeno se puede contrarrestar con antioxidantes, lo ideal es moderar al máximo su uso.

 

Consejos para bajar el colesterol

Para prevenir enfermedades coronarias, el primer paso es mantener un régimen alimenticio equilibrado: la pirámide nutricional puede ser un buen ejemplo para organizar las cantidades y los tipos de alimentos que hay que consumir. Se aconseja ingerir un 50% de hidratos de carbono (cereales, pan, patatas, legumbres, frutas, verduras), 20% de proteínas (carnes, pescado, huevos) y un 30% de grasas. En el caso de que padezcas hipercolesterolemia, te ofrecemos las recomendaciones de la dietista

Disminuir al máximo la grasa saturada que se consume, pero también la sal, que sube la tensión. Alimentos ricos en sal son, por ejemplo, los snacks, las aceitunas (que de por sí, son muy sanas, pero se venden muy saladas) y quesos curados.

Reducir el consumo de hidratos de carbono simples o azúcares. Normalmente vienen asociados con la bollería, duplicando su riesgo por el alto contenido de grasas.

Aumentar el consumo de fibra, que capta el colesterol. Es como si actuase como hojarasca dentro del intestino, arrastrando el colesterol e impidiendo que el torrente sanguíneo lo absorba. Hay que comer muchas legumbres, verduras, frutas con cáscara y el pan integral, pero el de toda la vida, de la panadería.

Antioxidantes: es fundamental consumir alimentos ricos en antioxidantes, porque cuando se oxida el LDL, coge la forma perfecta para anclarse a los vasos sanguíneos.

 

El poder de los antioxidantes

Las vitaminas A, C y E y los minerales zinc y selenio forman el selecto grupo de los antioxidantes. “Estas sustanciasreducen o impiden la oxidación de las partículas grasas y su acumulación en los vasos”, nos explica Elena Munar. El consumo de los siguientes productos te proporcionará un aporte extra de antioxidantes:

Vitamina C: los cítricos, las espinacas y los pimientos.   Vitamina E: el aguacate, los vegetales de hoja verde y los frutos secos.  Vitamina A: la zanahoria, la calabaza, el pimiento rojo y el tomate. Todas las frutas y hortalizas que tengan color rojo o naranja.

Zinc: los frutos secos, las semillas de calabaza, los cereales, el pescado, el marisco y las legumbres.  Selenio: los cereales integrales, el pescado y el marisco.

 

 

Dres:

Monica Passini & Martin Jacobi Vera

 

 

 

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